COMENTARIO por FABIO SALAS
BANDA CONMOCIÓN: “PREGONERO”, CD, AUTOPRODUCCIÓN, 2008.
Por FABIO SALAS ZÚÑIGA.
Confieso que tuve que escuchar este disco detenidamente un par de veces antes de emitir una opinión debido a un gran problema: la banda Conmoción es ante todo, una propuesta musical para ser apreciada en directo, al calor de la música en vivo. La música de este grupo cobra todo su real vigor y sentido en la ejecución directa y franca con su público.
Escuchar un disco entonces de una banda que se define básicamente como un número en directo, obliga a otras consideraciones y otro padrón de medición.
Una vez que tuve este asunto en cuenta, lo otro fue escuchar el disco en distintos equipos ya que primeramente lo oí en una radio cd y el resultado fue nefasto, casi como oír una radio AM. Una vez que escuché el disco en mi equipo habitual, entonces sí que pude hacerme una idea de la significación que podría tener esta producción.
Pues este es un disco para ser escuchado en equipos grandes, a alto volumen y buena fidelidad. Sólo así se entiende y se percibe por ejemplo la calidad de los arreglos de bronces y la rítmica agitada de este grupo. Mezcla de comparsa circense, banda nortina y con un ligero e indeseable resabio de banda gitana, en el estilo No Smoking Orchestra.
Pues es precisamente en el registro nortino y cumbiambero que Conmoción logra sus mejores momentos, incitando a la fiesta y al baile, pero por el contrario, cuando caen en el oportunismo snob de la fuga agitanada, la música del grupo suena forzada, deliberada y maqueteada en extremo. Como ha pasado (con todo el respeto que merecen) con otros grupos chileno zíngaros como La Mano Ajena, o Romería de la Santa Fortuna, totalmente impostados y poco convincentes.
Banda Conmoción rescata un sonido desconocido del gran público, y de muchos críticos entre los cuales me incluyo, que es el de las comparsas nortinas, pero con un chileno y pícaro guiño a la sonoridad de las orquestas de circos ambulantes, esto hace que el grupo suene muy chileno aún cuando su insistencia en el cumbión haga de este disco un híbrido donde muchas cosas tienen cabida.
En todo caso, la Banda suena bien, con mucho fiato y bastante calce en el solfeo y la ejecución de los temas. No es fácil tocar la música que Conmoción propone ya que exige de los bronces una buena compenetración y afinación para que la cosa suene con el estruendo que el asunto requiere. Pero el conjunto sale airoso de la prueba y consigue que la audición del disco se haga grata y llevadera.
No sé cómo funcionaría un disco como éste en el calor etílico de un carrete de fin de semana o de una fiesta de muchas que suelen salir por ahí, pero es cierto que para ser, repito, una banda en vivo, el disco de Banda Conmoción logra entretener y agarrar por momentos niveles de gran dinámica e intensidad.
El sonido del álbum es bueno y lo mismo la mezcla, que suena con la fuerza de una grabación monoaural. Mención aparte para la gráfica de las etiquetas, muy lucidas y coloridas en total sintonía con la estética pobretona y populista del grupo.
Sin duda que la Banda Conmoción tiene un largo camino por delante y posiblemente lo mejor de su repertorio esté por venir. No sabemos si para cuando ese momento llegue, la música de este conjunto todavía será trasladable al disco pero igual le deseamos éxito a la agrupación por encarar una empresa atípica y que sólo el tiempo consolidará o declinará para dar paso a otras experiencias similares.